jueves, 19 de mayo de 2016

Revista Ibero-Americana de Educación Vol. 71 #1

RIE - Revista Iberoamericana de Educación

Estimados lectores les informamos:
  • Que está disponible el número especial vol. 71 núm. 1 de la RIE. Pueden consultarlo desde: http://www.rieoei.org
 

Boletín 55/5 - 15/06/11

Sumario RIE 71/1

Docencia universitaria / Ensino universitário
Andrea Olmos Roa, Martha Sánchez Dettmer y Alfonso S. Correa Reyes, Reflexión y transformación pedagógica. Reconocimiento a la otredad
Manuel Félix Ángel, Alberto Romero García y Antonio Guerrero Conejo, Competencias en Trabajos Fin de Grado: Desarrollo y evaluación
Educación, trabajo y empleo / Educação, trabalho e emprego
Zenaida Costales Pérez, Beatriz Rosales Vicente y Maribel Acosta Damas, Proyectos educativos y la formación de competencias.Aportes innovadores de la transferibilidad
Gestión escolar / Gestão escolar
Edite Maria Sudbrack, Hildegard Susana Jung y Cênio Back Weyh, Gestão democrática na escola pública brasileira – limites e possibilidades
Educación intercultural /multicultural / Educação intercultural /multicultural
Educación para la paz / Educação para a paz
Educación superior / Educação superior
Guillermo J. Bernaza Rodríguez y Carolina Douglas de la PeñaUn paso más hacia las tareas docentes en el posgrado
Orientación Educativa + Tutorías / Orientação educacional + tutoriais
Didáctica de las Ciencias / Ensino das Ciências
María D. Dapía Conde y Cristina Prol NogueirasCultura científica en el aula: una experiencia colaborativa
Educación inclusiva / Educação inclusiva
Recensiones / Recenções

martes, 17 de mayo de 2016

Ingreso irrestricto y eficiencia

Por José Paruelo *

Cómo hace unas semanas lo hizo Héctor Masoero, Alieto Guadagni (miembro, como Masoero, de la Academia Nacional de Educación) cuestionó algunos aspectos distintivos de la universidad argentina. En un artículo publicado en La Nación, Masoero se preguntaba si la gratuidad de la enseñanza promovía la igualdad y cuestionaba una ley promulgada en el gobierno anterior. En un artículo publicado en Página/12 (26/03/16) cuestioné algunos supuestos en los que pretendía sustentarse ese artículo: el arancelamiento de los estudios superiores. El Sr. Guadagni critica, en un artículo aparecido en Clarín, los requisitos de ingreso a la universidad. Cuestiona la ineficiencia que representa permitir que todos aquellos que terminan la escuela secundaria ingresen a la universidad pública. Cuestiona la ausencia de un mecanismo que seleccione a los “mejores”. Esto, argumenta, permitiría reducir la deserción y aumentar la eficiencia.
Durante los 90 se instauró una mirada de la educación importada desde otro ámbitos, particularmente el empresarial. En ese marco se buscó evaluar beneficios y costos y derivar indicadores. Uno de estos indicadores es la eficiencia, o sea la relación entre el “producto” del sistema (sería el graduado de la universidad) y los “insumos” gastados (medidos por el monto asignado por el presupuesto nacional a las universidades). El concepto de eficiencia (cantidad de producto/insumos) es extremadamente útil para evaluar el desempeño de, por ejemplo, una fábrica de tornillos: en este caso es muy simple identificar los productos y los insumos para fabricarlos. Pero, ¿cúal es el producto de la universidad? Hay un modelo de educación superior que está orientado solamente a producir profesionales, “graduados”. Hay otro modelo, el de la universidad pública heredera de la reforma universitaria de 1918, donde el énfasis esta puesto en las funciones. En este modelo, la universidad debe cumplir con tres funciones: generar conocimiento, aprender/enseñar y extender los frutos del conocimiento a la sociedad. ¡Ese modelo no especifica productos! Claramente, el hacer cotidiano de la universidad genera productos: artículos científicos, libros, maneras de pensar, ámbitos de discusión, ideas novedosas, conciencia, médicos, licenciados en letras, etc... En última instancia, cultura. Por supuesto, celebramos que la mayor parte de los ingresantes a la universidad se gradúen y que se publiquen muchos artículos en las mejores revistas. Es ocioso aclararlo. El punto es a expensas de qué maximizamos esos productos tangibles y cuantificables. Si para lograrlo, como propone el Sr. Guadagni, hay que restringir el ingreso, ese modelo de universidad se desdibuja, sus funciones se resienten.
Como suele ocurrir, aquí también aparece la ideología. Una de las perspectivas ideológicas desde la cual se piensa este tema es que, asegurado el acceso a la educación primaria y secundaria, la situación en que llega un estudiante a un eventual examen de ingreso es fruto del esfuerzo individual. Garantizada la “igualdad de oportunidades”, aparecen sólo diferencias asociadas al mérito. Este planteo desconoce aspectos fundamentales de la estructura de la sociedad: la existencia de minorías sojuzgadas, explotadores y explotados, diferencias de género, profundas desigualdades de acceso a bienes económicos y culturales, etc. Todo esto lleva a que la situación desde la cual un egresado de la secundaria enfrenta un examen de ingreso sea muy distinta según su contexto económico, social, cultural e, incluso, geográfico. Y que, obviamente, no tenga que ver con su esfuerzo y sus méritos. Este cuestionamiento suele contestarse con un “es prioritario mejorar la escuela secundaria”. Es cierto, pero ¿y mientras tanto? Es más, ¿las desigualdades sólo se asocian a la formación secundaria?
Permitir el ingreso a la universidad a todos es darle una oportunidad a la igualdad. Pero es más que eso, es diversificar la composición social, las historias de vida, las aspiraciones y las realidades culturales del claustro de estudiantes. Eso tiene enormes virtudes, no sólo para aquel que proviene de un secundario no tan bueno, también para el estudiante que hizo su vida escolar en colegios pagos en barrios cerrados.
Mi universidad, la UBA, eliminó el examen de ingreso apenas se pudo salir de la dictadura cívico militar. Desarrolló un sistema para acompañar a los estudiantes en el proceso de inserción en la exigente vida universitaria: el Ciclo Básico Común. En él se busca incluir al estudiante y no expulsarlo. Por supuesto, el sistema es perfectible pero luego de varias décadas ha mostrado sus virtudes al facilitar el proceso de nivelación de estudiantes que llegan en peores condiciones a los estudios superiores. Por supuesto que hay deserción. Pero, ¿qué tan grave es? Incorporar, aunque sea temporalmente, a la universidad a jóvenes es muy positivo para ellos y para la sociedad como un todo. De esa experiencia salen mejores. El título del artículo de Guadagni indica que nuestra universidad desperdicia recursos. ¿Haber mantenido en el sistema educativo por uno o dos años a nuestros jóvenes es un desperdicio? No, ¡es más educación!
¿Tiene el ingreso irrestricto y el supuesto despilfarro que eso implica consecuencias negativas sobre la universidad y su calidad? No podemos en estos casos hacer un experimento crítico para evaluar la hipótesis asociada a esa pregunta. Sin embargo, algunas evidencias sugieren que no es así. La UBA es la universidad iberoamericana mejor ubicada en el ranking mundial. Teniendo ingreso irrestricto desde hace décadas se posiciona mejor en una serie de indicadores de calidad (número de graduados, generación de conocimiento e impacto en la sociedad) que todas las universidades brasileras o españolas. No figuran en esa base de datos los presupuestos, pero con seguridad la UBA fue capaz de ocupar ese lugar con una fracción muy pequeña del dinero del que disponen universidades europeas o norteamericanas. Si traicionando mi convicciones calculara la eficiencia en el uso de recursos, seguramente la UBA pelearía el top ten. Pero no lo voy a hacer, no hace falta caer en eso...
* Profesor titular de la UBA, investigador superior del Conicet.
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viernes, 13 de mayo de 2016

Una multitud unida por la universidad pública

MASIVA MOVILIZACION DE LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA EN RECHAZO A LA POLITICA EDUCATIVA DEL GOBIERNO

Docentes y estudiantes, agrupaciones de izquierda, kirchneristas y hasta Franja Morada, entre otras organizaciones, marcharon para exigir más fondos para las universidades nacionales, incrementos salariales y el boleto educativo.

Por Laura Vales
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La manifestación reunió a unas 50 mil personas, según calcularon los organizadores.
“Lo esencial es invisible a los ojos... de Macri”, decía uno de los carteles que asomaba por encima de las cabezas. Que eran muchas: no se veía una protesta universitaria de ese tamaño desde 2001, cuando Ricardo López Murphy, en pleno gobierno de la Alianza, recortó violentamente el presupuesto del sector. Ayer, frente al Palacio Sarmiento, las agujas del reloj parecieron haber girado en reversa. Los docentes universitarios, los no docentes y los estudiantes protagonizaron una multitudinaria protesta contra el ajuste en la universidad pública, esta vez en la versión Cambiemos. Los organizadores estimaron que la movilización reunió a más de 50 mil personas.
Los universitarios vienen de hacer, esta semana, paros y jornadas de protesta con clases públicas que sacaron a todo el mundo académico a la calle. Así, la marcha se hizo ver, sobre todo, por su masividad. Pero mirada de cerca, lo que llamaba la atención fue su integración, porque detrás de los profesores se encolumnaron –en un número que los multiplicaba– los alumnos de las facultades y muchos chicos que están cursando los últimos años del colegio secundario, que adhirieron al pedido de aumento salarial para sus profesores.
La convocatoria incluyó varios puntos de reclamo. En el tope estuvo el tema del presupuesto. Los fondos para el funcionamiento de las universidades fueron aprobados el año pasado, y con la devaluación y la inflación quedaron totalmente desfasados.
Bajo la pancarta de su casa de estudios (“Contra el ajuste defendemos la universidad pública”), el arquitecto José Rubén Dagna dio a Página/12 un botón de muestra: “El edificio de la Facultad de Arquitectura está en obra. El presupuesto ya se acabó, pero la obra está por la mitad”. Agregó que por esa facultad de la UBA pasan diariamente 30 mil alumnos en tres turnos. “Tenemos cada vez más estudiantes porque absorbemos una parte del CBC. Es decir que necesitamos más aulas y espacios para trabajar. Pero con el presupuesto actual se está recortando todo, hasta los gastos de limpieza”.
El aumento de los servicios de electricidad y de gas es el problema más extendido y claro, común al conjunto. Otro ejemplo: la Universidad de La Matanza recibió en febrero un aumento del 600 por ciento y tuvo que pagar 700 mil pesos de luz. Por esto, en el documento consensuado que los gremios y federaciones de estudiantes leyeron como cierre de la jornada reclamaron “un aumento del presupuesto universitario que contemple el incremento de las tarifas” pero agregaron que además debe garantizar “la continuidad de toda la actividad educativa”.
El presidente Mauricio Macri aseguró que las universidades recibirán un extra de 500 millones de pesos para compensar la suba de los servicios, pero para muchos sectores ese monto no alcanza. “No se está debatiendo si las universidades pueden pagar o no la luz, se está hablando de la continuidad de la universidad pública”, remarcó en este sentido el secretario adjunto de la Conadu Histórica, Antonio Roselló.
Otro punto en reclamo son los sueldos, ya que el ministro Esteban Bullrich viene ofreciendo a los docentes del sector un 31,6 por ciento de aumento para este año, a pagar en tres tramos, el último en enero de 2017. Los gremios rechazan la propuesta por considerarla. “Venimos de diez años de acordar incrementos de salarios. Año tras año, los aumentos superaban a la inflación; en cambio hoy estamos peleando por una recomposición para recuperar lo que perdimos con el aumento de los precios”, señaló Daniel Ricci, secretario general de la Federación de Docentes de las Universidades (Fedun).
La marcha salió de la Plaza Houssay. Sobre los canteros, desde las primeras horas de la tarde, se reunieron los centros de estudiantes. Estuvieron todas las agrupaciones estudiantiles. Hasta Franja Morada marchó contra las medidas de Macri. “¿No estaban con Cambiemos?”, preguntó Página/12 a Josefina Mendoza, dirigente de Franja y vicepresidenta de FUA. “Muchos piensan lo mismo”, contestó ella y se rió. Después añadió que están, “pero marchamos porque compartimos los reclamos”.
Para los estudiantes, un punto aglutinador es el pedido de un boleto educativo nacional. Se trata de un reclamo histórico, reactualizado por la suba del pasaje. “En la provincia de Buenos Aires, el año pasado se aprobó una ley para tener boleto estudiantil. Los fondos ya estaban dentro del presupuesto 2016, pero (la gobernadora María Eugenia) Vidal no lo implementó con el argumento de la crisis”, señaló Antonio Domínguez, alumno de la Facultad de Periodismo de La Plata y militante de Miles. “En Rosario, el pasaje está a ocho pesos”, apuntó a su vez Magali Alesso, presidenta del centro de estudiantes de Psicología de Rosario e integrante de la Santiago Pampillón. “No es un tema menor, porque nos cuesta llegar a la facultad”.
En la protesta hubo varias delegaciones del interior. La rosarina llegó con todo. Juntaron 23 micros. “Mauricio gato. Cuidate que somos rosarinos”, advirtió con humor, vestido con un cartel de hombre sándwich, un estudiante. La delegación del Movimiento Universitario Evita viajó con bombos y cantitos. “Ay che gorila, qué diferencia que hay, yo lucho por esta patria, y vos por tu capital”, fue el más coreado.
Entre los grupos de secundarios estaba Violeta Ferrari, alumna de cuarto año del Colegio Padilla, de Villa Crespo. Con sus compañeras llevaron a la marcha pinturas y dibujaron lunares o corazones sobre las caras de quien quisiera. “Tratamos de intervenir algo que es medio triste, como tener que reclamar por tus derechos”, explicó. Uno de sus compañeros contó que este año a su escuela llegó una nueva directora. Las aulas son numerosas y por eso tenían dos profesores, que trabajaban como pareja pedagógica. Ahora recibieron la orden de que haya un solo docente por curso. “Es obvio que lo único que buscan con esta medida es achicar gastos.”
La movilización avanzó por la avenidas Córdoba y después por Callao hasta llegar frente a la Plaza Rodríguez Peña, ubicada frente al Ministerio de Educación. Un camión cruzado sobre la calle hizo las veces de palco. Los dirigentes de las seis federaciones docentes leyeron allí un documento consensuado. En él reclamaron al gobierno:
- Recomposición salarial para recuperar lo perdido por la devaluación, la inflación y los tarifazos.
- Aumento de presupuesto universitario
- Cumplimiento de los convenios colectivos de trabajo
- Boleto educativo universal y gratuito, y más becas estudiantiles.
- Derogación de la Ley de Educación Superior –vigente desde el menemismo– y su reemplazo por una nueva que garantice la enseñanza, investigación y extensión universitaria, el ingreso irrestricto y la gratuidad de la educación.
- El cese de los despidos y la inmediata reincorporación de los cesanteados.
Entre los manifestantes hubo un buen grupo de rectores y autoridades universitarias. Jorge Calzoni (Avellaneda), Ernesto Villanueva (Arturo Jauretche), Mario Lozano (Quilmes), Gabriela Diker (General Sarmiento), Graciela Morgade (Filosofía y Letras - UBA), Federico Tea (José C. Paz), Florencia Saintout (Periodismo - La Plata) y Marcos Actis (Ingeniería - La Plata) fueron algunos de ellos.
Nora Cortiñas, de Madres Línea Fundadora, se acercó a dar su respaldo. También estuvo Hugo Yasky, titular de la CTA de los Argentinos.
Una muestra de lo complejo que fue para las federaciones docentes lograr unidad para esta protesta fue que, después de leer el documento conjunto, una parte de las organizaciones, encabezadas por la Conadu Histórica y agrupaciones de izquierda, marcharon a la Plaza de Mayo, mientras que otra parte, con la Conadu, la Ctera y militancia kirchnerista, se quedaron en el lugar para hacer su acto.
Sin embargo, antes de desconcentrar, los manifestantes se dedicaron un aplauso por la marcha conjunta. “Todos los esfuerzos por la unidad tienen que ser valorados”, indicaron desde el palco, “porque lo que tenemos enfrente son las corporaciones”.
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jueves, 12 de mayo de 2016

Unidos, después de 15 años, los sindicatos docentes salen a la calle

Los seis sindicatos universitarios convocaron a un paro y a una marcha para hoy; reclaman una suba salarial; anunciaron más fondos para la UBA


PARA LA NACION
Una clase pública en la estación de trenes de Ciudad Universitaria
Con distinto recorrido gremial y diferencias políticas durante los últimos años, las federaciones que representan a los docentes de las universidades públicas acordaron convocar hoy a un paro y una marcha hacia el Ministerio de Educación de la Nación. La raíz de esta protesta unificada, sin antecedentes en los últimos 15 años, es el reclamo de un aumento salarial superior al 31% propuesto por el Gobierno. Sin embargo, a la protesta se sumaron los pedidos de un mayor presupuesto y un boleto estudiantil universitario. Con esas consignas, adhirieron rectores afines al kirchnerismo, el gremio que reúne al personal no docente y las agrupaciones estudiantiles.
La convocatoria se gesta desde hace ocho días, cuando los gremios rechazaron la propuesta del Gobierno de aumentar los salarios un 15% en mayo, 5% en octubre y 11% en diciembre. Hasta ese día, los seis sindicatos visibilizaban sus reclamos de manera individual. Pero después de que fracasó la sexta reunión paritaria, unificaron la protesta, que tendrá el punto más alto hoy, a las 16.30, cuando se concentren en la plaza Dr. Bernardo Houssay.
Las federaciones que convocan a la protesta son cuatro y tienen (y tuvieron) distinto comportamiento político. Conadu está vinculada a la CTA que conduce Hugo Yasky, mientras que Fedun y UDA están dentro de la CGT que dirige Antonio Caló. Las tres federaciones tuvieron sintonía con el kirchnerismo e incluso aceptaron en 2013 firmar una paritaria por 16 meses, lo que llevó a la situación actual de discutir los salarios con las clases ya en marcha. La cuarta agrupación, Conadu Histórica, es parte de la CTA de Pablo Micheli y, en coherencia con su perfil opositor al kirchnerismo, no firmó los últimos cinco acuerdos paritarios promovidos por el entonces ministro Alberto Sileoni. Además hay otras dos federaciones que se sientan en la mesa paritaria. Son Ctera, que responde a Yasky y Fagdut (docentes de la UTN), que mantiene un perfil independiente.
La marcha del Nacional de Buenos Aires, ayer
"Desde 2001 que no había una convocatoria que implicara un reclamo unificado. Lo que ocurre es que con otros mecanismos nos están proponiendo un ajuste como el impulsado por [Ricardo] López Murphy hace 15 años", afirmó Luis Tiscornia, secretario general de la Conadu Histórica. Tiscornia habla de ajuste, pero en el afiche de la convocatoria se buscó evitar esa clase de terminología y se llama a la "defensa de la educación y la universidad pública", una apelación más difícil de desoír.
La mayoría de las agrupaciones estudiantiles estarán en la marcha. Incluso adhirió la Federación Universitaria Argentina (FUA), que responde a los radicales de Franja Morada, técnicamente dentro del frente Cambiemos. "Vamos a la movilización porque es en defensa de la universidad pública", explicó Arturo Pozzali, presidente de la FUA.
Desde el Ministerio de Educación de la Nación no se refirieron a la marcha. Pero algunos rectores tenían la versión de que mañana o el lunes próximo el ministro Esteban Bullrich llamaría a una séptima reunión paritaria con una mejor oferta.
El ministerio buscó mostrarse activo al definir la distribución de la partida adicional de $ 500 millones anunciada la semana pasada para compensar los aumentos de las tarifas de servicios. Ayer, le envió al rectorado de la UBA una nota en la que se compromete a girar $ 150 millones para compensar la suba de tarifas y $ 500 millones para el funcionamiento de los hospitales universitarios. Que la primera precisión en torno a cómo equilibrará los presupuestos universitarios se dé con la UBA no es casual: se trata de la universidad que hizo visibilizar el conflicto y la que más alumnos tiene (320.000 de los 1.480.000 que suman todas las universidades).
"Cuando recibimos el ministerio había una deuda de tres meses en los gastos de funcionamiento, más de $ 1400 millones, que había dejado el gobierno anterior. A la fecha, no solamente hemos cubierto y pagado esa deuda, sino que estamos al día con los gastos de funcionamiento", dijo ayer Bullrich.
A la marcha también irán los referentes del gremio no docente (Fatun) y varios rectores con buena sintonía con el kirchnerismo. Se espera la presencia de los responsables de las universidades de Avellaneda, Florencio Varela y Quilmes. "Toda las autoridades de la universidad vamos a sumarnos a la movilización", confirmó la rectora de la Universidad Nacional de General Sarmiento, Gabriela Diker, y resaltó que aún no fueron convocados por el ministerio para ver cuáles son las necesidades presupuestarias.
El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que agrupa a los 53 rectores, está dividido en dos bloques: uno radical, que tiene como cara visible a Guillermo Tamarit, presidente del cuerpo, y uno peronista, que es mayoritario y tiene como referente a Rodolfo Tecchi. "Es probable que vaya a la movilización. En nuestra universidad necesitamos $ 30 millones para compensar el aumento de tarifas", dijo Tecchi, que conduce la Universidad Nacional de Jujuy. Del bloque de rectores radicales ninguno iría a la marcha, pero tampoco salieron a cuestionarla. Prefirieron el silencio. Informalmente opinan que es entendible la necesidad de una mejor oferta salarial, pero se muestran dialoguistas.
En lo que va de la semana ya se hicieron más de 150 clases públicas en la UBA y hay dos facultades tomadas. Estaciones de subte, plazas y hasta el aeroparque Jorge Newbery se transformaron en aulas abiertas donde algunas de las figuras académicas más destacadas dieron, literalmente, cátedra, como el científico Juan Pablo Paz y el investigador del Conicet Alberto Kornblihtt.
Ayer, también, hubo una marcha de antorchas al ministerio de estudiantes y docentes del Colegio Nacional de Buenos Aires.


miércoles, 11 de mayo de 2016

Universidades públicas de todo el país realizaron jornada de paro

Jornada con clases públicas

Personal de todas las facultades nacionales reclama mayor presupuesto y mejoras salariales
Las universidades públicas de todo el país realizaron un paro en reclamo de aumento de presupuesto y mejoras salariales en todas las casas de altos estudios.

Luis Tiscornia, secretario general de la CONADU Histórica, aseguró a ámbito.com que "el acatamiento es muy alto". El gremialista añadió que "en los colegios universitarios se dan los mayores porcentajes, cercanos al 90%". 

A la vez, agregó que en las universidades nacionales la adhesión está "arriba del 76%, como en el caso de las universidades de Luján, Cuyo y Tucumán".

En tanto, Tiscornia sostuvo que se realizan "muchas actividades, como clases públicas", en el marco de lo que denominan "Jornada de visibilización del conflicto". Por su parte, adelantó que el jueves a las 16.30 realizarán la "Marcha nacional por la educación pública", desde plaza Houssay hasta el Ministerio de Educación y, quizás, lleguen a Plaza de Mayo".

Consultado acerca de si recibieron una oferta superadora por parte del Gobierno, respondió que no y aclaró que aguardan la convocatoria a una nueva reunión para esta semana, tal como se habían comprometido las autoridades. 

Además, se refirió a la toma con clases públicas que realizan los estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, y confirmó que la Policía intentó desalojar a los estudiantes y profesores que permanecen dentro del edificio aunque no tuvieron éxito en su intento. 

Por su parte, el presidente del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras (CEFyL), Maximiliano Laplagne, dijo a Télam: "Tomamos la facultad para impulsar la lucha de nuestros docentes, llevando adelante decenas de clases públicas en las calles, luego de rechazar los intentos de desalojo por parte de la policía".

En esa línea también se expresó el presidente de la Federación Universitaria de Buenos Airas (FUBA), Julián Asiner, quien señaló que "los anuncios del 1 por ciento de aumento presupuestario sólo conformaron a las autoridades que ejecutan el ajuste en la Universidad, sean kirchneristas, radicales o del PRO, no a los docentes, no docentes y estudiantes, que sufren salarios de miseria y condiciones de cursada insostenibles". 

En el día de mañana, el ministro de Educación, Esteban Bullrich, dará explicaciones mañana en la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado sobre el conflicto de los docentes universitarios y las partidas asignadas a las casas de altos estudios.

martes, 10 de mayo de 2016

Ratifican la vuelta de los aplazos en las escuelas

Para la gobernadora Vidal, el cambio servirá de alerta sobre el bajo desempeño del estudiante; el tema divide a los especialistas y a los gremios


MARTES 10 DE MAYO DE 2016

 PLATA.- La gobernadora María Eugenia Vidal está convencida: "Es más importante que los chicos aprendan a que pasen de grado". Por eso, anunciará que cambiará el sistema de calificación para volver a los aplazos, tal como adelantó LA NACION anteayer. El tema ya generó una fuerte división entre los especialistas. Además, el gobierno instrumentará un sistema de múltiples evaluaciones para conocer el rendimiento de unos 700.000 alumnos de 10.000 escuelas públicas y privadas bonaerenses.
Finalmente, docentes y directivos de 10.000 colegios se someterán a una autoevaluación, de la que participarán, en algunos casos, los padres de los alumnos.
Más allá de estos cambios, la medida, que vuelve a incorporar el insuficiente y el sobresaliente de primero a tercer grado y el esquema numérico que va del 1 al 4 de cuarto a sexto, generó polémica.
"Si un niño trae a casa un dos es una alerta para la escuela y para la familia", señaló Vidal. Y agregó sobre uno de los puntos que motivaron el fin de los aplazos en septiembre de 2014: "La estigmatización no se da en la escuela si un niño trae una nota baja. Se da más tarde, cuando no puede insertarse en la facultad o en el trabajo". Y consideró que el nuevo sistema busca premiar el esfuerzo.
El ministro de Educación bonaerense, Alejandro Finocchiaro, opinó en igual sentido: "Uno estigmatiza cuando peyorativamente se refiere a cualidades subjetivas que hacen a la esencia de alguien. Su nacionalidad, su color de piel, su religión, sus ideas políticas. No sobre una cuestión objetiva como una nota, que puede ser cambiada para bien o para mal".
En el gobierno sostienen que sólo buscan saber qué están aprendiendo los chicos. Finocchiaro señaló que las reformas intentan transparentar un diagnóstico. "Hubo un Indec de la educación", cuestionó.

Calificaciones, en la mira

Mariano Narodowski, doctor en Educación y profesor de la Universidad Torcuato Di Tella, dijo a LA NACION: "El cambio que se instauró en 2014 se hizo para ocultar la información de los aplazos y minimizar el abandono y la repitencia de los chicos. Esto [la nueva medida] repara la situación anterior. Restaura la lógica de evaluación del siglo XX; es una mejora triste, pero era un paso necesario".
En cambio, Rebeca Anijovich y Graciela Cappelletti, de la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés, plantearon: "¿Es necesario aplazar a los alumnos? ¿No es posible promover experiencias en las que la retroalimentación que se les ofrece a los estudiantes de sus aprendizajes los ayude a mejorar sus procesos? ¿La calificación numérica es siempre la única opción posible?".
La secretaria de Políticas Educativas del partido de La Matanza, Silvina Gvirtz, cuestionó: "Una medida así requiere un estudio de impacto educativo que no se hizo. La repitencia y el trabajo sobre lo negativo del aprendizaje de los chicos no mejoran los aprendizajes, sino que los empeoran".
La medida dividió también a los gremios docentes. La Federación de Educadores Bonaerenses sostuvo que la decisión del gobierno no solucionará los grandes problemas que afectan al sistema educativo.
En cambio, la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada respaldó el cambio. Indicó que sus miembros fueron consultados por el gobierno antes de que se hiciera el anuncio. Para la entidad, el sistema anterior falló.
LA NACION recorrió ayer algunos colegios de La Plata. Pamela, la madre de un alumna de quinto grado de la Escuela Normal N° 1, consideró: "Me parece muy bien volver a este sistema, para que los chicos tengan conciencia de en qué nivel real de conocimiento se encuentran".
Diana, docente y madre de una alumna de cuarto grado en esa escuela, se opuso a la medida: "El sistema de calificación numérica refuerza la competencia, estigmatiza, coloca la evaluación como fin y no como medio y no garantiza un mejor aprendizaje. Es coherente con la mirada meritocrática de este gobierno".
Con la colaboración de Eduardo D' Argenio (La Plata) y Camila Solito

Sin clases en facultades y escuelas

El conflicto con los profesores afecta universidades y colegios preuniversitarios

Sin clases en facultades y escuelas

Los gremios docentes convocan paros y protestas durante toda la semana y una marcha nacional el jueves. En el Colegio Nacional de Buenos Aires ya se perdieron 20 días de clases y el rector avisó que no se podrán recuperar todos. Preocupación entre los padres.

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Los paros y las protestas en reclamo de un aumento salarial por parte de los gremios de docentes universitarios continúan con fuerza esta semana en todo el país. Como ya informó Página/12, desde ayer y hasta el sábado seguirán en Capital las clases públicas y los cortes de calles organizados por profesores y estudiantes de la UBA. El conflicto no afecta sólo a las universidades, sino que también alcanza a las escuelas secundarias dependientes de las casas de estudios superiores, ya que los sueldos de sus docentes se definen en la paritaria universitaria. En el Colegio Nacional de Buenos Aires (UBA), los estudiantes ya perdieron 15 días de clases producto de los paros. Frente a esa situación, algunos padres de alumnos se autoconvocaron y exigen al Gobierno una solución para que sus hijos vuelvan a las aulas. El rector del colegio resolvió extender dos semanas la finalización del primer trimestre, pero advirtió que no se podrán recuperar todos los días perdidos.
En las paritarias de los docentes universitarios, los sindicatos rechazaron unánimemente la última oferta del Gobierno, un aumento del 31,6 por ciento dividido en tres cuotas: 15 con el sueldo de mayo, 5 en octubre y 11 en diciembre. Los docentes llamaron a realizar distintas medidas de fuerza esta semana y convocaron una marcha nacional con apoyo de federaciones estudiantiles este jueves, a las 16.30, de Plaza Houssay al Ministerio de Educación. La Conadu realizará una huelga nacional jueves y viernes; la Conadu Histórica llamó a parar desde ayer hasta el sábado; y Fedun convocó al paro el jueves 12 para participar de la movilización.
Los docentes de los colegios preuniversitarios también se encuentran en lucha y, según los gremios involucrados, en algunos casos, como el del Nacional Buenos Aires, se han perdido hasta 15 días de clases por las huelgas. Sumando los feriados (y un día más por el operativo por la visita de Barack Obama), los estudiantes de los tres turnos del CNBA perdieron más de 20 días. En ese contexto empezó a crecer la preocupación entre los padres. Los docentes, al tanto de la situación, invitaron a los padres el 25 de abril para que asistan a una de sus asambleas, para comentarles la situación, y allí surgió la idea de algunos padres de empezar a participar del conflicto.
Un grupo impulsó reuniones –algunas sumaron hasta 300 personas– para discutir acciones que sirvan a la visibilización del conflicto docente. El sábado pasado se movilizaron a la Feria del Libro y se manifestaron “contra la falta de respuestas concretas por parte del Gobierno”. Vestidos de negro y con lápices enormes, volantearon folletos que explicaban la situación, mientras marchaban en silencio frente a un público desconcertado, que cuando conoció el reclamo no tardó en brindar su apoyo con aplausos. Mañana, a propuesta de los docentes, la comunidad académica –que integran más de dos mil alumnos y 450 docentes– realizará una “marcha de antorchas” desde el colegio hasta el Palacio Sarmiento.
El rector del colegio, Gustavo Zorzoli, explicó a Página/12 que la finalización del primer trimestre se corrió dos semanas, por lo que terminará el 10 de junio, y no el 27 de mayo como estaba previsto. “Cuando se resuelva el conflicto, teniendo la certeza de los días que se perdieron, se tomarán las decisiones correspondientes. Igualmente, a esta altura ya no hay forma de recuperar todos los días. Que van a llegar a 19 si contamos hasta este viernes 13”, amplió Zorzoli, quien también bregó porque “las paritarias sean en enero o febrero, discutir en esta época trae estas consecuencias. La única semana completa que tuvimos desde que empezó el año fue la pasada, del lunes 2 al viernes 6 de mayo”.
“Nosotros no estamos contra los docentes –explica Adrián Sapollnik, papá de una alumna del Nacional–, sólo queremos que nuestros hijos vuelvan a las aulas.” Sapollnik dijo que tienen tres consignas centrales: “Que los alumnos vuelvan a las aulas ya; salario digno para los docentes; y que la educación pública no se negocia”. Las mamás y los papás de los alumnos coinciden en que los salarios docentes son insuficientes, pero no acuerdan con la metodología de la protesta, porque “ya van muchos días de clase perdidos”.
El secretario general del gremio AGD en el colegio, Néstor Di Milia, se mostró satisfecho por el apoyo que recibieron de los padres y opinó que “es entendible la preocupación, es muy importante que se estén organizando y participen”. “Le pedimos a Bullrich (Esteban, el ministro de Educación) que resuelva urgentemente el conflicto –dijo– y que los chicos puedan volver al aula, pero con docentes que cobren salarios dignos.”
Informe: Gastón Godoy.
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Lanzan un petitorio en defensa de la universidad

“Una seria crisis presupuestaria”

Docentes, estudiantes, graduados y trabajadores de la UBA lanzaron el petitorio #DefendamoslaUniversidad para denunciar la crítica situación presupuestaria que atraviesa el sistema universitario nacional. El petitorio ya reunió 25 mil firmas de adhesión, y sigue sumando en http://ubadepie.com.ar.
“La Universidad de Buenos Aires, al igual que el resto de las universidades nacionales, se enfrenta a una seria crisis presupuestaria –comienza el texto–. El 27 de abril pasado el Consejo Superior aprobó una distribución presupuestaria con carácter de emergencia y provisional que deberá ser tratada nuevamente en el mes de agosto, ya que el presupuesto asignado a gastos de funcionamiento no contempla ningún incremento con respecto al del año 2015 y no permitirá financiar todas las actividades de la Universidad más allá de esa fecha. En la misma sesión, el Consejo Superior señaló que este escenario se ve agravado por la falta de incorporación de las partidas adicionales previstas en el Presupuesto 2016, la suspensión de numerosas obras de infraestructura acordadas con la Secretaría de Obras Públicas, la actualización tarifaria sobre los servicios públicos y la quita de subsidios sobre los mismos. A esta situación se suma la falta de una propuesta paritaria que recomponga los salarios del personal docente y no docente de la universidad.”
El petitorio concluye con un reclamo al gobierno nacional para que “disponga las siguientes medidas, necesarias para que la universidad pueda desarrollar cabalmente las actividades de docencia, investigación, extensión y asistenciales que la sociedad demanda:
  • Asignar la totalidad de las partidas presupuestarias adicionales aprobadas por el Congreso de la Nación de acuerdo a lo establecido en el Presupuesto General de la Administración Nacional para el Ejercicio 2016.
  • Otorgar un incremento de la partida para gastos de funcionamiento que permita que las facultades, colegios y hospitales de la UBA desarrollen correctamente y en condiciones adecuadas de higiene y seguridad sus actividades de docencia, investigación, extensión y asistenciales.
  • Confirmar las partidas presupuestarias que permitan reanudar las obras de infraestructura pendientes de ejecución, las cuales resultan de vital importancia para el funcionamiento de la universidad y el mantenimiento de sus edificios.
  • Realizar una propuesta de incremento salarial para el personal docente y no docente que considere el aumento del costo de vida producido desde el último acuerdo paritario.
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Toma en Filosofía y Letras

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Una masiva asamblea de estudiantes resolvió anoche tomar la Facultad de Filosofía y Letras (UBA), en reclamo de un mayor presupuesto universitario y un aumento para los salarios de docentes y no docentes. Durante todo el día hubo clases públicas sobre la calle Puán y por la tarde se vivieron momentos de tensión cuando la policía amenazó con desalojar la protesta. Hoy continuarán las clases públicas y está previsto un corte en Rivadavia y Puán.
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lunes, 9 de mayo de 2016

Por una educación pública de calidad

Por Roberto Baradel *

Una preocupación permanente de los docentes es la de contribuir a una educación pública de calidad, concepto que -cabe aclararlo desde el comienzo- diferenciamos del de “calidad educativa”, una definición impuesta en los `90 y que busca encuadrar a la educación como un producto más en los términos de las leyes del mercado. Bajo ese paraguas ideológico se fue construyendo la idea de que la educación es de baja calidad, atribuyéndole la responsabilidad casi con exclusividad a una formación docente deficiente y a que el ausentismo es alto. Nosotros sostenemos que se trata de una mirada reduccionista del problema. Una educación pública de calidad pone en juego múltiples factores.
Si bien hay que valorar los avances obtenidos en la última década, desde la Ley de Financiamiento Educativo hasta los programas socio educativos, como los CAJ y los CAI, Conectar Igualdad y Fines, entre otros, o el trabajo desarrollado por el Instituto Nacional de Formación, todavía queda mucho por hacer. Partimos de una buena base para lograr esas transformaciones.
Una educación pública de calidad implica una actualización permanente de los docentes y mejoras en las condiciones en que se desarrolla el proceso de enseñanza y aprendizaje en cada una de las escuelas. Se requiere de docentes reconocidos y valorados por su tarea, respetando la carrera docente, la calidad del salario y una remuneración acorde, permitiendo que, con un solo cargo con horas frente alumnos y horas institucionales, puedan vivir dignamente.
Respecto a la formación docente, ésta se fue fortaleciendo a través del tiempo hasta llegar en la actualidad a una carrera de nivel superior de cuatro años. Por supuesto que hay aspectos para mejorar, entre ellos darle otro dinamismo y actualizar la currícula. Pero a la par de la formación, es central la actualización permanente de los docentes. Por eso fue un logro muy importante incluir en las paritarias el Programa Nacional de Formación Continua, con una inversión de 1.200 millones de pesos, al que el actual gobierno prometió darle continuidad.
Otro aspecto central son las condiciones de enseñanza y aprendizaje. Si se suspenden las clases por problemas de infraestructura, si hay chicos que no pueden ir todos los días a clases porque hay escuelas que no tienen capacidad edilicia o porque no tienen maestro suplente, es difícil alcanzar una educación de calidad. Todas estas son causas de ausentismo escolar, que no sólo hay que lograr que disminuya, sino que hay que avanzar hacia la jornada completa en todas las escuelas, porque además de tener más horas de escolarización, los estudiantes tendrán acceso a un segundo idioma, al conocimiento de nuevas tecnologías y otro tipo de saberes al que hoy sólo acceden si sus familias pueden costearle cursos privados.
También atenta contra una educación de calidad la falta de equipos de orientación escolar en cada escuela y en cada turno, así como tutores en las escuelas secundarias. Hay situaciones sociales, familiares, que dificultan el proceso de aprendizaje, más aún en la actual coyuntura en la que vemos crecer los niveles de pobreza e indigencia y donde cada vez más chicos necesitan asistir a los comedores escolares.
En el mismo sentido, otro grave problema es la carencia de cargos directivos. No se nombran vicedirectores y secretarios, por lo que el director se debe ocupar de múltiples tareas, muchas de ellas burocráticas, alejándose de su rol esencial que es el acompañamiento del proceso pedagógico, con el maestro en el aula.
También se debe mejorar la asistencia de docentes, en particular en algunos niveles que por la organización del trabajo escolar y la dispersión de los lugares de trabajo se genera una discontinuidad mayor que en otros. Y por supuesto es necesario que el Estado establezca los controles y las sanciones correspondientes en caso que haya docentes que incurran en conductas abusivas e ilegales.
Con referencia a la evaluación, ésta tiene que ser en términos integrales. Tenemos que construir dispositivos de evaluación que superen las limitaciones que tienen las pruebas PISA. Por ejemplo, tomando aportes de sistemas como el Terce que implementa la Unesco o el IACE, que impulsa Unicef, junto a los Operativos Nacionales de Evaluación (ONE), para resignificarlos de acuerdo a las necesidades de nuestro sistema educativo. La evaluación no debe ser entendida como un arma punitiva contra el docente, sino como una herramienta pedagógica que nos permita hacer un diagnóstico para saber qué áreas hay que reforzar o en cuáles hay que cambiar las estrategias didácticas para perfeccionar el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Para alcanzar esos objetivos es necesaria una nueva Ley de Financiamiento Educativo que aumente sustancialmente la inversión.
El compromiso de los docentes es construir las condiciones para lograr una educación pública de calidad. La responsabilidad del Estado es garantizarla. La obligación del gobierno y de los legisladores es cumplir con esa responsabilidad. El deber de la comunidad educativa y de la sociedad en su conjunto, es exigírselo. Sólo así lo vamos a lograr.
* Secretario general de Suteba y miembro de la Junta Ejecutiva de Ctera.
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domingo, 8 de mayo de 2016

T.P. política educativa de 3er. año ciencias de la educación

Trabajo Práctico
Política Educativa

Fecha de entrega: semana del 30 de mayo al 3 de junio sin excepción.
Para aprobar el TP debe tener correctamente desarrollado el 80% del mismo.
Subirlo al campus de Comenio

Leer detenidamente  el comunicado de la Federación Universitaria de Buenos Aires contra la Ley Universitaria del gobierno peronista de 1951
Este comunicado se puede descargar desde el blog del espacio curricular

Desarrollar los siguientes ítems
1. Describir la estructura ideológica y de significación del comunicado, según Van Dijk
2. Completar las descripciones de Van Dijk con:
a. Acción Política, coyuntura, bloque de poder y alianza de Poulantzas.
b. Descubrir representaciones sociales ayudándose con las definiciones de Abric y Jodelet.
c. Calificar la funcionalidad de cada representación social descubierta en el comunicado

“La calidad de la educación en un enfoque competencial”

Bienvenido sea el controvertido término de las  “competencias básicas” , entendidas como capacidades holísticas e integrales, como conjuntos...